Ictus: síntomas y cómo detectarlo a tiempo

Ictus: síntomas y cómo detectarlo a tiempo

¿Sabías que cada seis minutos se produce un ictus en España? ¿Y qué es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones? Estos son solo algunos de los datos extraídos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV-SEN). Junto con ellos, destacar que en Europa mueren alrededor de 650.000 personas anualmente a causa de un ictus, de las cuales 40.000 son españolas. De hecho, al año se detectan unos 120.000 casos nuevos. La Organización Mundial de la Salud sitúa los accidentes cerebrovasculares entre las diez principales causas de defunción a nivel mundial.

Pero… ¿por qué se produce un ictus?  El ictus, al que también se le puede denominar accidente cerebrovascular, es una enfermedad cerebrovascular que se produce por la disminución u obstrucción del flujo sanguíneo. Es decir, la sangre no llega al cerebro en la cantidad necesaria, de formaque las células nerviosas no reciben oxígeno, y, como consecuencia, dejan de funcionar. Entre las causas que pueden provocar esta patología, destacan una presión sanguínea elevada, el tabaco, padecer diabetes o una enfermedad cardiaca y el consumo excesivo de alcohol.

Se trata de una enfermedad que se produce con mayor frecuencia a partir de los 55 años y aumenta proporcionalmente con la edad.

Lo más importante para prevenir un ictus radica esencialmente en conocer su sintomatología. En este sentido, tanto desde las sociedades científicas como desde las asociaciones de pacientes se han puesto en marcha campañas de prevención para conocer los síntomas de esta patología cada vez más prevalente.

Entre esos síntomas podemos enumerar la pérdida repentina de fuerza en la cara, el brazo y/o la pierna de un lado del cuerpo; la alteración repentina en la sensibilidad de estas mismas partes del cuerpo, como una especie de acorchamiento u hormigueo; la pérdida súbita de la visión de uno o ambos ojos; la dificultad repentina para hablar y expresarse con claridad utilizando un lenguaje coherente; el dolor de cabeza de alta intensidad, sin que exista una causa aparente, y la sensación de inestabilidad o pérdida brusca del equilibrio, síntoma que tener en cuenta si va acompañado de alguno de los síntomas mencionados anteriormente.

En este sentido, hay que destacar que la identificación inmediata de estos síntomas es crucial para la evolución del enfermo, ya que se ha demostrado que los pacientes tratados desde el primer momento por neurólogos logran una recuperación casi total o con muy pocas secuelas. En cualquier caso, aunque los síntomas se hayan producido de una manera transitoria y pasajera, es de vital importancia acudir al hospital sin demora, puesto que algunos tratamientos solo pueden llevarse a cabo en las primeras 4,5 horas tras el inicio de los síntomas.

Pese a todo ello, en los últimos 25 años se ha conseguido ir reduciendo de forma progresiva el número de ictus y disminuir hasta en un 50 por ciento su mortalidad. Este éxito se debe en gran medida al creciente control de su factor de riesgo más importante: la hipertensión arterial. En este sentido, y para que estos datos sigan creciendo positivamente, hay que apostar por unos hábitos de vida saludable, prescindir por completo del tabaco y practicar deporte de forma frecuente y moderada.

 

 

Departamento de Comunicación de Merck

 

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