vacunas, antivacunas, internet y la red social

Vacunas, antivacunas, Internet y la web social

Por Pediatría Basada en Pruebas

 

Las vacunaciones constituyen la actividad de prevención primaria más efectiva que se conoce y la OMS lo recuerda continuamente. Las sociedades científicas (con la Asociación Española de Pediatría y su Comité Asesor de Vacunas a la cabeza) apoyan las vacunas en la infancia, con un esfuerzo continuo en publicar las actualizaciones anuales y con una clara posición de intentar conseguir el calendario vacunal único en España. Sin embargo, cada vez son más numerosas las personas que no se vacunan…. y conocemos las consecuencias, porque son actuales: como la epidemia de sarampión.

Recientemente en el blog de Bruno Abarca se exponía la pregunta “¿Por qué algunas personas rechazan las vacunas?”. Y para ello se analizaba el artículo de Jaboson y cols, publicado en Vaccine en 2007, bajo el título “A taxonomy of reasoning flaws in the anti-vaccine movement”. El artículo clasifica estos errores de razonamiento en 6 categorías, que conviene conocer bien, para combatir con razón y argumentos a los movimientos antivacunas:

  • Deseamos, de forma natural, encontrar orden y predictibilidad en datos aleatorios.
  • Encontramos dificultades para detectar y corregir sesgos en informaciones incompletas o no representativas.
  • Nos gusta interpretar datos ambiguos o inconsistentes de forma que se ajusten a nuestras teorías y expectativas.
  • Nos hacemos quimeras y distorsionamos la realidad según nos interesa.
  • Caemos en las trampas de la información que nos llega por terceros y de los medios de comunicación.
  • Existe una percepción exagerada de soporte social.

Conocer estos determinantes es importante para los sanitarios y debe ser trasmitido correctamente a la población general, para mejorar el entendimiento y la confianza entre ambos grupos. Los movimientos antivacunas se han “viralizado” de forma importante en Internet. A veces, los padres encuentran antes sus consejos, al realizar una búsqueda en “Dr. Google”, que los de las sociedades científicas. Pero no es hora de lamentos, sino de acciones: los médicos y las sociedades científicas tienen que saltar a la web social, con información fácil de entender para los pacientes y familiares, información fundamentada en pruebas científicas sólidas y no en especulaciones.

En lo que respecta a profesionales sanitarios, queda mucha tarea pendiente de hacer: formarnos bien, aprender a informar y comunicar, saber generar confianza, y ganar en credibilidad, para lo cual, además, necesitamos reducir y eliminar todo posible conflicto de interés con la industria farmacéutica. Sólo de esa forma conseguiremos que la población confíe en las vacunas y vacune a sus hijos. No lo conseguiremos minusvalorando a los movimientos antivacunas, pues tienen sus argumentos (aunque no sean científicamente válidos) y los utilizan bien. Sólo a través del respeto se conseguirá cambiar esta situación.

Si el recurso natural en donde los padres y usuarios buscan información sobre salud, en general, y sobre vacunas, en particular, es Internet, hay que estar allí. Los grupos antivacunas saben que 3 de cada 4 usuarios se informan sobre salud en la Red y se han extendido mucho en Internet, utilizando especialmente los recursos de la web 2.0.  Para combatir las falacias de los grupos antivacunas hay que estar también en el mismo campo:  ya no es cuestión de tener más y mejor razón, es cuestión de saber transmitirlo; para ello hay que tener la humildad y sabiduría de bajar del atril y salir a la web social (web 2.0). Transformar la información de los ensayos clínicos, de las guías, de los consensos… en información clara que, a través de las webs de sociedades científicas y organismos oficiales, transformen en información sencilla y digerible y se pasee por blogs y por el triángulos mágico de la Red Social (Facebook, Twitter y YouTube).

La información, formación y actualización sobre vacunas para pacientes y familias debe dar el salto de la web 1.0 a la web 2.0. Porque divulgación es compatible con rigor científico. Porque no es el momento de lamentos, sino de pasar a la acción en la Web social. Y en ello estamos trabajando.

 

José Cristóbal Buñuel y Javier González de Dios
Autores del blog Pediatría Basada en Pruebas
Accésit Premio Merck al mejor blog de Salud
@pediatria

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