barrera hematoencefálica

La barrera hematoencefálica y su relación con las enfermedades neurológicas

  • El objetivo del grupo de estudio es identificar los mecanismos que facilitan la aparición de la alteración en la barrera hematoencefálica en los pacientes con ictus, esclerosis múltiple, epilepsia y otras enfermedades neurológicas.
  • Para todas estas enfermedades, las alteraciones en la barrera hematoencefálica contribuyen a la aparición de síntomas y a la progresión de la enfermedad.

 

Un defecto en la barrera hematoencefálica provocada por un conjunto de genes muestra que el ictus, la epilepsia, la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica y otras enfermedades neurológicas tienen algo en común aunque afecten de forma diferente al sistema nervioso central, según un estudio llevado a cabo en la Universidad de California, en San Diego.

Para protegerse de los posibles daños, el cerebro forma una barrera hematoencefálica con las células endoteliales (las que están en la pared de los vasos sanguíneos) que permite pasar sólo a unas cuantas moléculas de la sangre al cerebro. En las personas que tienen alguna enfermedad neurológica o algún daño cerebral, esa barrera no funciona bien, lo que hace que pueda entrar en el cerebro alguna molécula dañina o algún patógeno que provoque alteraciones.

Por eso, el objetivo del grupo de Richard Daneman, del Departamento de Neurociencias de la Universidad de California, es identificar los mecanismos que facilitan la aparición de esta alteración en la barrera hematoencefálica en los pacientes con ictus, esclerosis múltiple, epilepsia y otras enfermedades neurológicas.

Para todas estas enfermedades, las alteraciones en la barrera hematoencefálica contribuyen a la aparición de síntomas y a la progresión de la patología. Así, según Daneman, si se puede evitar que las células endoteliales no cumplan su función se podrá limitar la progresión y la gravedad de estas enfermedades.

Aunque las patologías mencionadas tienen comportamientos diferentes, los problemas en la barrera hematoencefálica sí son parecidos, y esto se ha visto recreando estas patologías en ratones. Según el autor del trabajo, que se publica en The FASEB (Federation of American Societies for Experimental Biology) Journal, se han constatado cambios genéticos similares en todas las células endoteliales de las enfermedades estudiadas. Esto quiere decir que si se ha encontrado una vía común para todas, se podrá tratar de buscar una diana terapéutica común que pueda detenerlas o evitar su progresión.

Ahora queda por conocer la función exacta de los genes que están implicados en las alteraciones de la barrera hematoencefálica. Por eso, el siguiente paso del grupo de investigadores es trabajar con ratones a los que se les modificará esos genes y ver cómo afecta a la barrera hematoencefálica. Aún queda un largo camino por recorrer, pero los autores del trabajo se muestran satisfechos con los logros conseguidos.

 

Rodrigo Abad

Gerente de Comunicación de Merck

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