NADANDO

Beneficios de la natación para la salud cerebral

¿Sabías que, además de evidentes beneficios físicos, la natación puede aportar grandes beneficios a nuestra salud cerebral? No cabe duda de que el ejercicio aeróbico es recomendable para mejorar nuestro corazón, pero también lo es para el cerebro, pues contribuye a mejorar su función y a reparar las neuronas dañadas.

En concreto, la natación es una disciplina que puede proporcionar beneficios cerebrales a nivel molecular y de comportamiento, afectando a neurotransmisores que influyen sobre el estado anímico y las hormonas reductoras del estrés. Además, influye en el aprendizaje, en el desarrollo de la memoria y en la mejora de las funciones cognitivas.

Un importante beneficio que se obtiene de la práctica de la natación es que mejora la función cognitiva, pues aumenta el flujo sanguíneo a nuestro cerebro. Este aumento se traduce en la mejora de facultades como la memoria y la capacidad para estar enfocados en nuestro trabajo, además de contribuir al estado de ánimo y el aprendizaje. Según un estudio publicado en 2014 y llevado a cabo por expertos de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Perth, en Australia, sumergirse en una piscina empinada mejora este proceso, pues el flujo de sangre a las arterias cerebrales aumentaba en un 14 por ciento, mientras que el flujo sanguíneo a sus arterias cerebrales posteriores aumentó un 9 por ciento.

Nadar, correr, montar en bicicleta… muchos de estos deportes aeróbicos liberan en el cerebro factores neurotróficos o neurotrofinas, proteínas que favorecen la supervivencia de las neuronas en el cerebro. Tal es el caso de las endorfinas, muy útiles para controlar el estrés, la ansiedad y el estado de ánimo. Por ello, esta actividad física puede ayudar a partir del alivio de la tensión y contrarrestar algunos síntomas depresivos.

Además, con la natación se consigue mejorar las habilidades motoras gruesas y visuales que conducen a una mejora del aprendizaje. Esta disciplina, practicada de forma constante, activa simultáneamente los dos hemisferios cerebrales y los cuatro lóbulos del cerebro, lo que puede conducir a un aumento de la cognición y un aprendizaje más fácil.

Aunque no puede decirse que toda nuestra memoria radique en una región cerebral específica, sí hay zonas que tienen una participación notable, como es el hipocampo, una de las estructuras que conforma el llamado sistema límbico del cerebro humano. En este caso, la natación tiene un papel importante en la denominada neurogénesis del hipocampo, es decir, la regeneración de neuronas en esta parte del cerebro, traduciéndose en una mejora de la memoria.

La natación puede considerarse como unas de las disciplinas deportivas más completas, pues, además de aumentar nuestro rendimiento físico, proporciona grandes beneficios en el estado emocional y en la salud cerebral.

Y tú, ¿a qué esperas para ponerte el bañador?

 

Departamento de Comunicación de Merck

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