big data en salud

Big Data, el futuro de la salud ya es una realidad

  • Los smartphones han revolucionado el mundo de la salud gracias a diversas aplicaciones que nos permiten medir varias variables referentes a nuestro estado de salud.
  • El Big Data contribute al avance de la Medicina a partir de todos los datos que se obtienen de hospitales, clínicas privadas y Administraciones públicas.

 

Si quieres saber cómo está ayudando el Big Data a hacer del mundo de la salud un lugar mejor, sigue leyendo.

En la última década se han experimentado grandes avances en el número de datos que se generan y recopilan de todo lo que hacemos, así como en nuestra capacidad de utilizar la tecnología como esa mano amiga que nos ayuda a analizarlos y entenderlos. Todo lo que conforma este conglomerado es lo que conocemos como ‘Big Data’ y que ayuda a las empresas a ser más eficientes y productivas.

Y en este caso el sector sanitario no iba a ser menos. Más allá de los beneficios referentes a los gastos médicos y a la mejora de las tasas de mortalidad, entre otras cosas, lo cierto es que cada día se manejan grandes volúmenes de datos en la asistencia sanitaria, y esto también ayuda a la predicción de epidemias, la cura de enfermedades y la mejora de la calidad de vida. Con el incremento de la población mundial y una tasa de mortalidad cada vez más alta, los tratamientos cambian más rápido, y muchos de esos cambios están siendo impulsados por los análisis de datos. El camino que seguir ahora es el de entender y atender al paciente desde el principio, es decir, cuando se le va a poder dar una respuesta más favorable a sus necesidades. Si la etapa de prevención es lo suficientemente temprana, el tratamiento resulta mucho más sencillo y barato que si se detecta cualquier anomalía de modo tardío.

Por eso, para hacer un recorrido por el Big Data en la asistencia sanitaria, vamos a empezar por el principio.

Ya lo afirma el dicho: “Prevenir es mejor que curar”. Los smartphones han revolucionado el mundo de la salud gracias a diversas aplicaciones que nos permiten desde medir la distancia que recorremos al día hasta las calorías que consumimos. Miles de millones de personas utilizamos la tecnología móvil para que nos ayude a llevar un estilo de vida más saludable. Además, ya han llegado para quedarse los denominados wearables, que nos permiten hacer un seguimiento de nuestro progreso y cargar los datos en nuestro móvil. Como veis, todo empieza por nosotros.

Ahora bien, ¿qué te parecería estar compartiendo toda esta información con tu médico? Pues aquí es donde se abre la puerta a ese futuro no tan lejano en el que el profesional de la salud utilizará todos los datos que el paciente le proporcione para adjuntarlos a su carpeta de archivos. Ésta, a su vez, pasa a formar parte del grueso de información de todos los pacientes, lo que permite detectar los problemas de la salud pública general con la suficiente antelación como para ponerse en marcha lo antes posible con la investigación y el lanzamiento de nuevos tratamientos.

Como ves, los datos de los ciudadanos/pacientes no son tratados de forma aislada. Se comparan y analizan junto a los de miles de personas, destacando las posibles amenazas y los problemas específicos a través de los patrones que surgen durante la comparación. Esto permite que un médico sea capaz de evaluar el resultado probable de que los tratamientos que prescribe estén respaldados por los datos de otros pacientes con la misma enfermedad, los mismos factores genéticos y el mismo estilo de vida.

El Big Data, por tanto, contribuye al avance de la Medicina a partir de todos los datos que se obtienen de hospitales, clínicas privadas y Administraciones públicas.

 

Departamento de Comunicación

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