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Tabaco, alcohol y VPH: los mayores enemigos del cáncer de cabeza y cuello

  • La campaña Make Sense tiene como objetivo dar a conocer los síntomas más comunes del cáncer de cabeza y cuello para que, una vez que el paciente los identifique, acuda sin demora a su médico.
  • Los factores de riesgo conocidos más importantes de esta enfermedad son el tabaco y el alcohol.

 

Dolor en la lengua o garganta, úlceras orales que no se curan, llagas rojas o blancas en la boca, afonía que no remite, dificultad al tragar, bultos en el cuello, bloqueo de una de las fosas nasales o sangrado en la nariz son los signos de alarma del cáncer de cabeza y cuello. Si uno de estos síntomas persiste durante más de tres semanas, hay que ir al médico. El tiempo es clave para iniciar el tratamiento y para lograr una mayor supervivencia.

La inmensa mayoría de la población conoce los síntomas principales del infarto, que se han dado a conocer en diferentes campañas de concienciación. Pero los del cáncer de cabeza y cuello son los grandes desconocidos. La campaña Make Sense tiene como objetivo dar a conocer los síntomas más comunes de estos tumores, para que una vez que el paciente los identifique acuda sin demora a su médico.

Los factores de riesgo conocidos más importantes de esta enfermedad son el tabaco y el alcohol. A esos dos factores hay que sumar algunos subtipos del virus del papiloma humano, que están cobrando cada vez más protagonismo en la etiopatogenia de la enfermedad.

El cáncer de cabeza y cuello afecta a individuos de todas las edades, sexo y raza. Es más común entre los hombres mayores de 40 años, aunque en los últimos años, las mujeres se están acercando, ya que se ha constatado un aumento significativo en la incidencia en mujeres jóvenes.

Una vez más, los especialistas alertan sobre la necesidad de establecer un diagnóstico lo más precoz posible. Si aparecen los síntomas que antes hemos citados, se debe acudir inmediatamente al médico, ya que los pacientes diagnosticados de forma precoz consiguen buenos resultados de supervivencia. Realmente, la detección precoz y establecer el tratamiento adecuado lo antes posible es la única forma de salvar vidas.

 

Arantxa Pérez
Departamento de Comunicación de Merck

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