cáncer colorrectal metastásico

Cetuximab, útil también como tratamiento en segunda línea del CCRm

  • Los pacientes tratados con cetuximab presentan una supervivencia libre de progresión más prolongada y una mejoría en la supervivencia global.
  • De esta forma, se demuestra que seguir con el tratamiento con cetuximab tiene un beneficio más allá de la progresión de la enfermedad después de haber recibido quimioterapia más el anti-EGFR como primera línea.

 

Los pacientes con cáncer colorrectal metastásico (CCRm) sin mutaciones en los genes KRAS, NRAS, BRAF y PIK3CA podrían continuar beneficiándose del tratamiento con el anticuerpo monoclonal cetuximab, anti receptor del factor de crecimiento epidérmico (anti-EGFR), en segunda línea tras haber recibido este tratamiento en primera línea, tal y como se ha demostrado en el estudio CAPRI-Goim, que se ha presentado este fin de semana en el XVII Congreso Mundial de Cáncer Gastrointestinal, organizado por la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés) y celebrado en Barcelona.

El estudio, presentado por Fortunato Ciardiello, de la Universidad de Nápoles (Italia), se ha llevado a cabo en 340 pacientes que se trataron en primera línea con Folfiri (quimioterapia combinada que se usa para tratar el cáncer colorrectal avanzado diseminado) más cetuximab hasta la progresión de la enfermedad o hasta que presentaron una toxicidad que les hacía detener el tratamiento. Los pacientes que progresaron, se dividieron en dos grupos: uno recibió como segunda línea Folfox (quimioterapia combinada que se usa en el tratamiento de cáncer colorrectal) más cetuximab, y otro se trató sólo con Folfox.

Los resultados mostraron que un subgrupo de pacientes con tumores que no presentaban mutaciones en los genes KRAS, NRAS, BRAF y PIK3CA podían beneficiarse del tratamiento en segunda línea con cetuximab al presentar una supervivencia libre de progresión más prolongada y una mejoría en la supervivencia global, efecto completamente diferente del que se observó en los pacientes con estas mutaciones.

De esta forma, se demuestra que seguir con el tratamiento con cetuximab tiene un beneficio más allá de la progresión de la enfermedad después de haber recibido quimioterapia más el anti-EGFR como primera línea.

Estudios como el presentado en Barcelona refuerzan la necesidad de conocer los marcadores tumorales para obtener un mejor beneficio terapéutico y una mejor respuesta, sin olvidar que mantener el tratamiento con cetuximab como segunda línea es también beneficioso.

Ciardiello se muestra cauto y dice que hay que contrastar estos buenos resultados con ensayos que incluyan a un mayor número de pacientes, y eso es precisamente lo que va a hacer con un estudio en fase III en el que se analizarán todas estas cuestiones. Mientras tanto, este subgrupo de pacientes se puede seguir beneficiando de tratamientos más selectivos, personalizados y diseñados en función de su perfil genético.

 

Rodrigo Abad

Gerente de Comunicación de Merck

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