los alimentos pueden influir en la calidad del sueño

Cocina casera para prevenir enfermedades

  • Los resultados de este análisis son muy importantes para la lucha contra la obesidad, que como todos sabemos es la puerta de entrada de otras patologías, como la hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
  • Una de las soluciones para luchar contra la obesidad puede ir de la mano de hacer que la gente cocine más, vaya a la compra y establezca los menús en función de las calorías.

 

Sabemos que comer en casa cuando cocinamos es más sano, saludable y se consumen menos calorías. Esta teoría la constata ahora un estudio que se ha hecho en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, y que se publica en Public Health Nutrition.

La razón es bien sencilla y la ofrece Julia A. Wolfson, autora del trabajo: cuando cocinamos en casa consumimos menos carbohidratos, menos azúcar y menos grasa que cuando no cocinamos, incluso si seguimos una dieta para intentar adelgazar.

Durante más de tres años revisaron los datos de más de 9.000 participantes mayores de 20 años de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, donde se preguntaban cuestiones relativas a la alimentación, como por ejemplo, si consumían frecuentemente comida rápida, y a hábitos de vida en los últimos 30 días. Así vieron que el 8 por ciento de los adultos cocinaban la cena entre una o ninguna vez a la semana. La ingesta calórica diaria de éstos superaba las 2.300 calorías, con 84 gramos de grasa y 135 de azúcar. El 48 por ciento de los que cocinaba en casa la cena casi todos los días (entre 6 y 7) consumía 2.164 calorías, 81 gramos de grasa y 119 de azúcar de media diaria. Observaron que estos últimos cuando comían fuera de casa no elegía comida rápida, optaban por comida más saludable, tenían unos hábitos dietéticos más sanos.

Wolfson cree que los resultados de este análisis son muy importantes para la lucha contra la obesidad, que como todos sabemos es la puerta de entrada de otras patologías, como la hipertensión, diabetes y enfermedad cardiovascular. “La evidencia pone de manifiesto que los que cocinan y comen en casa lo hacen de una forma mucho más saludable. Por eso, es de suma importancia promover iniciativas de este tipo y fomentar programas que favorezcan la cocina casera”, asegura la autora del trabajo.

Una de las soluciones para luchar contra la obesidad puede ir de la mano de hacer que la gente cocine más, vaya a la compra y establezca los menús en función de las calorías. Este trabajo nos ayuda a recordar que debemos volver a la cocina y enseñar a los más pequeños a cocinar de forma divertida. Comer en casa o comida casera puede ayudar a mantener a raya a la báscula y a cuidar nuestra salud. ¿Te apuntas a entrar en la cocina y cocinar?

 

Clara Castaño

Departamento de Comunicación de Merck

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