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Deportes de nieve, sin lesiones y en plena forma

¿Llevabas meses esperando que llegara el frío para poder practicar tu deporte de nieve favorito? ¿Eres de los que madruga para aprovechar al máximo tus jornadas en la estación de esquí? Pues, ¡estás de enhorabuena! Parece que por fin la temporada entra en su momento más dulce, con la llegada de grandes nevadas. Pero, antes de que saques brillo a tu tabla de snowboard o a tus esquís, te sugerimos que sigas algunos consejos para evitar lesiones y optimizar los beneficios de la práctica de los deportes de nieve.

Evita los accidentes

Más allá de la velocidad que puedas alcanzar sobre tus esquís, la principal causa de accidentes y lesiones en este tipo de deportes es el cansancio. Para evitarlo, el mejor consejo que puedes seguir es el de escuchar a tu propio cuerpo y ser prudente. Si tu cuerpo te pide que pares, para.

Si pecas de imprudente es muy posible que termines con contusiones o luxaciones en las articulaciones. Cada año, se producen entre dos y tres lesiones por cada 1.000 esquiadores, sobre todo en la rodilla y el hombro. Pero no hay que olvidar que la mayor causa de fallecimiento relacionada con la práctica de este deporte es el traumatismo craneoencefálico, por lo que es esencial concienciarse antes de tomar rumbo a la nieve e incluir en la maleta un casco protector adecuado.

Además del sentido común, hay una serie de advertencias que todos, principiantes y veteranos, deberíamos seguir:

  1. Alimentarse correctamente antes de empezar la actividad. Tomar alimentos ricos en azúcares simples, fibra y proteínas para tener la energía necesaria.
  2. Vestir ropa adecuada y cómoda, que permita la transpiración, te ayude a mantener la temperatura adecuada y te permita libertad de movimiento.
  3. Beber agua es muy importante, puesto que la deshidratación puede provocar fatiga y entorpecer los sentidos.
  4. Consultar las previsiones meteorológicas antes de acceder a las pistas puede ahorrarte tiempo y decepciones. Algunos sitios como InfoNieve.es te permiten incluso ver las condiciones de las pistas en tiempo real gracias a sus webcams.
  5. Invertir en clases para corregir nuestra técnica y reducir así la probabilidad de lesionarnos, así como realizar una pequeña pretemporada de entrenamiento las semanas previas para mejorar nuestra condición aeróbica (por ejemplo, la combinación de bicicleta y carrera con trabajo muscular).

Cuida tus ojos

En la alta montaña, la exposición a la radiación ultravioleta es alta. La nieve refleja un 80% de dicha radiación (la hierba y el agua solo un 10%) y, sin la protección adecuada, puede causar lesiones oculares que, en la mayoría de los casos, se alivian en unas 24 ó 48 horas, pero si la exposición se prolonga en el tiempo, puede provocar daños permanentes.

Para evitarlo, la mejor forma de proteger los ojos en una estación de esquí es usar gafas con un nivel de protección a la radiación ultravioleta de cuatro según el estándar europeo (EN 1836:2006) o, lo que es lo mismo, que filtren entre el 75% y el 80% de esa radiación. Deben filtrar, igualmente, la radiación infrarroja en un 50-60%, poseer protección lateral y estar fabricadas con material resistente a los impactos.

No te olvides de la piel

El mayor órgano de nuestro cuerpo, la piel, también sufre con el frío, el viento, la humedad y la altitud. Entre las complicaciones más comunes se encuentran los sabañones, urticarias, quemaduras solares, herpes labiales y congelaciones superficiales y severas.

Para evitar estos y otros problemas, los expertos recomiendan, además de cremas hidratantes, usar filtros solares con un factor de protección mayor de 30 y resistentes al agua. Al igual que cuando los usamos en la playa a la hora de tomar el sol, la aplicación se debe renovar con frecuencia, debido a que el sudor hace que su efecto se acorte en el tiempo.

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