los alimentos pueden influir en la calidad del sueño

La dieta puede influir en la progresión de la esclerosis múltiple

  • Está claro que las enfermedades autoinmunes, entre las que se sitúa la esclerosis múltiple, están causadas por un desequilibrio entre los mecanismos autoinmunes proinflamatorios y reguladores.
  • Ante los resultados obtenidos en el estudio, se plantea el desarrollo de opciones terapéuticas que incluyan dietas innovadoras que se añadan a la inmunoterapia que se está empleando en pacientes con esclerosis múltiple.

 

Los ácidos grasos de la dieta afectan al desarrollo y a la progresión de enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, ya que los que son de cadena larga promueven la activación de células inmunitarias reactivas del sistema nervioso central en las paredes del intestino, al contrario de lo que sucede con los ácidos de cadena corta, que activan las células inmunitarias reguladoras. A esta conclusión ha llegado el equipo del profesor Aiden Haghikia, de la Universidad de Bochum, en Alemania, en un estudio que se publica en Immunology. 

Desde hace tiempo se está hablando del papel del microbioma en la progresión de ciertas enfermedades, y los investigadores alemanes coordinados por Haghikia han demostrado en el laboratorio y con modelos experimentales que los ácidos grasos de cadena larga, como el ácido laúrico que está presente en diversos aceites de semillas, activan el desarrollo y la movilización de las células inflamatorias en la pared intestinal.

A su vez, los ácidos grasos de cadena corta, como el ácido propiónico que se emplea como conservante, facilitan que las células reguladoras de la pared intestinal se activen. Estas células tienen capacidad para regular una respuesta inflamatoria excesiva y para reactivar las células inmunes.

En el estudio se ha visto que si se eliminaba el microbioma, en los gérmenes del intestino no se producían estos efectos, lo que indica que el microbioma está directamente implicado en los mecanismos de acción de los ácidos grasos. No obstante, el grupo de Haghikia asegura que es necesario continuar esta línea de investigación con más productos metabólicos del microbioma para ver si los efectos observados con una cepa de bacterias se producen con otros elementos. 

Lo que sí que está claro es que las enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple, están causadas por un desequilibrio entre los mecanismos autoinmunes proinflamatorios y reguladores. Por el momento, la mayor parte de los tratamientos se centran en debilitar o bloquear los componentes inflamatorios del sistema inmunitario. Ante los resultados obtenidos, los autores del trabajo se plantean desarrollar opciones terapéuticas que incluyan dietas innovadoras que se añadan a la inmunoterapia que se está empleando en pacientes con esclerosis múltiple.

 

Departamento de Comunicación de Merck

Comparte esta entrada