los espermatozoides de la primera eyaculación son mejores para concebir

Los espermatozoides de la primera fase de la eyaculación son los mejores para concebir

  • La primera fase de eyaculación representa entre el 15 y el 45 por ciento del volumen de espermatozoides que se eyaculan y éstos contienen una gran cantidad de fosfatasa ácida, ácido cítrico, magnesio y zinc, que ejercen un efecto protector sobre los espermatozoides.
  • La primera fase de eyaculación contiene unos espermatozoides mejores, con una menor fragmentación del ADN espermático.

 

Aunque el proceso de eyaculación se ha considerado en forma global, sin etapas ni fases, ahora se sabe que tiene dos fases diferentes y los espermatozoides de la primera son los mejores para concebir, según se desprende de un trabajo firmado por María Hebles, de la Clínica Ginemed de Sevilla, cuyos resultados se publican en Systems Biology in Reproductive Medicine.

Y, ¿qué es lo que les hace más adecuados para concebir? Que son de mejor calidad, más numerosos y se mueven más. Según se explica en este estudio, el primer objetivo de la eyaculación sería fecundar el óvulo y el segundo que otro varón no tenga oportunidad de fecundarlo. Por ello, los espermatozoides de la primera fase de la eyaculación contienen una mayor cantidad de zinc, que les protege, mientras que los rezagados, los de la segunda fase, tienen elementos que no son buenos para los espermatozoides.

La primera fase representa entre el 15 y el 45% del volumen de espermatozoides que se eyaculan y éstos contienen una gran cantidad de fosfatasa ácida, ácido cítrico, magnesio y zinc, que ejercen un efecto protector sobre los espermatozoides. La segunda fase constituye el volumen restante y está compuesta por secreciones de las vesículas seminales, que tienen un alto contenido en especies reactivas de oxígeno, lo que merma calidad a los espermatozoides.

Hay que tener en cuenta que para el estudio, el equipo investigador pidió a los participantes que recogieran la muestra de la eyaculación en dos botes diferentes; uno para cada fase. Así pudieron estudiar las características de los espermatozoides y observaron que la primera fase contiene unos espermatozoides mejores, con una menor fragmentación del ADN espermático. Por eso, éstos se perfilan como los mejores candidatos para la fecundación. Además, tal y como explica la autora del estudio, los espermatozoides de la primera fase de la eyaculación eran superiores en movilidad y recuento, sin olvidar que tenían una integridad del ADN superior a los espermatozoides de la segunda fase.

Todo esto sugiere que los primeros espermatozoides son los mejores para conseguir la fecundación. Si bien hoy en día con las técnicas de reproducción asistida no se distingue entre las dos fases de la eyaculación (ya que la muestra se recoge en un solo bote), las conclusiones de este estudio sugieren que estas diferencias entre las dos fases deberían considerarse en las técnicas de fecundación in vitro.

 

Alba Ruiz

Departamento de Comunicación de Merck

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