gafas de realidad aumentada

Gafas de realidad aumentada: ¿un nuevo ayudante para los médicos?

  • Las gafas de realidad aumentada utilizan diodos orgánicos de emisión de luz, dispositivos que reaccionan a la estimulación eléctrica, lo cual los hace capaces de generar y emitir luz por sí mismos.
  • Adicionalmente, las gafas de realidad aumentada están equipadas con unas diminutas pantallas que permiten reproducir y grabar imágenes, y cuyas acciones pueden ser controladas por los movimientos del ojo humano.

 

Imaginad esta escena: un cirujano, en medio de una intervención quirúrgica, tiene una duda sobre el próximo paso a seguir. Si esto sucediese ahora, seguramente recurriría a otro de los especialistas presentes o llamaría a algún colega con mayor experiencia que pudiese orientarle, pero en los próximos años puede que esto no sea necesario, pues unas gafas de realidad aumentada detectarían de forma automática el tipo de cirugía que está realizando y desplegarían imágenes y textos sobre las secuencias necesarias. Lo mejor de todo es que el profesional no tendrá que dejar de lado su trabajo y utilizar sus manos para localizar la información: sus ojos serían su única herramienta.

La anterior no se trata de una historia de ciencia ficción, sino de una realidad que pronto será posible gracias a unas nuevas gafas de origen alemán, a las que hemos dedicado nuestro descubrimiento de este mes, pues estamos seguros que darán de qué hablar en un futuro próximo.

Desarrolladas conjuntamente por el Centro Fraunhofer de Materiales y Dispositivos Electrónicos (COMEDD), el Instituto Fraunhofer especializado en tecnología de la imagen (IOSB) y la compañía TRIVISIO (orientada a la  producción de dispositivos optoelectrónicos), estas modernas gafas de realidad aumentada utilizan diodos orgánicos de emisión de luz (OLED, por sus siglas en inglés), dispositivos que reaccionan a la estimulación eléctrica, lo cual los hace capaces de generar y emitir luz por sí mismos. Adicionalmente, están equipadas con unas diminutas pantallas –de sólo 13 milímetros de ancho por 11 de alto- que permiten reproducir y grabar imágenes, y cuyas acciones pueden ser controladas por los movimientos del ojo humano.

Si bien las gafas fueron diseñadas originalmente para su uso en procesos de ensamblaje y reparaciones mecánicas, en las que es común que los técnicos deban detenerse para  consultar manuales y ordenadores que les orienten en su trabajo, sus creadores han advertido la gran utilidad que pueden tener en diversas áreas, especialmente porque recurren a los ojos –y no a la voz, como las gafas creadas por Google– para funcionar, lo cual las hace ideales en todos los entornos, porque su funcionamiento no depende del ruido ambiental.

El pasado mes de noviembre, investigadores del (COMEDD) de Alemania ya presentaron las gafas en la última edición de electronica, la feria internacional de componentes, sistemas y aplicaciones electrónicas realizada en Múnich, y desde ese momento en diversos ámbitos se buscan aplicaciones para su novedosa tecnología, desde el sector salud y de la ingeniería, hasta el manufacturero y el industrial.

El director de proyectos de COMEDD, Rigo Herold, ha comentado que este desarrollo representa “una nueva generación de sistemas personalizados de gestión de la información”, y nosotros no lo dudamos, pues su llegada al mercado podría aportar mucho a diversas áreas, especialmente a la medicina. Desafortunadamente, aún tendremos que esperar entre dos y tres años para que este ingenioso invento esté disponible.

 

Daniel Pérez
Diseñador gráfico del departamento de Comunicación de Merck España

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