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Inmunoterapia en alergia

¿Sabías que la Organización Mundial de la Salud sitúa a las alergias entre las seis patologías más frecuentes y como la enfermedad crónica más común en la infancia? Y es que cada vez se diagnostican más casos de alergias respiratorias y aumenta la intolerancia a ciertos grupos alimentarios y otras sustancias, convirtiendo esta patología en un problema de salud pública en países desarrollados.

Esta semana se celebra la Semana Mundial de la Alergia, y desde aquí queremos ponerte al día de algunas de peculiaridades de esta enfermedad.

Las alergias se caracterizan por tener una gran variedad de síntomas, en función del tipo de la que estemos hablando. Pueden ir desde tener la nariz congestionada, picor en los ojos, estornudos, ojos rojos, picor en la piel, hinchazón de algunas partes del cuerpo… Aunque muchos de ellos no tengan aparente peligrosidad, en casos extremos pueden desembocar en consecuencias muy graves para la salud.

¿Cómo se puede hacer frente a estos molestos y, en ocasiones, peligrosos síntomas? Para tratar la alergia existen dos tipos de tratamientos. El primero de ellos es el de tipo sintomático, que consiste en aliviar los síntomas de la rinitis alérgica. En este caso, el tratamiento hace efecto mientras se está tomando la medicación.

El otro tratamiento es la inmunoterapia, que consigue que el sistema inmunológico de nuestro cuerpo sea desensibilizado a ciertas sustancias. Al combatir la alergia, la inmunoterapia logra reducir la sensibilidad a los alérgenos específicos que desencadenan los síntomas de la alergia. De esta forma, las ventajas de la inmunoterapia se basan en la posibilidad de llegar a una eliminación duradera de los síntomas. A su vez, este tratamiento desempeña un papel preventivo en el desarrollo de asma y de posibles alergias en el futuro.

¿En qué consiste el funcionamiento de la inmunoterapia? En este caso, el tratamiento se administra al paciente inyectando bajo la piel o en gotas debajo de la lengua (en el caso de la inmunoterapia sublingual) los alérgenos que causan la aparición de estos síntomas. Estos alérgenos se identifican combinando la evaluación médica realizada con pruebas de alergia cutánea o análisis de sangre. De esta forma, se contrasta la información para detectar las sustancias que provocan las reacciones alérgicas.

 

Departamento de Comunicación de Merck

 

 

 

 

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