tiroides

La importancia de saber más sobre los trastornos de tiroides

¿Sabías que las mujeres tienen entre cuatro y siete veces más probabilidades que los hombres de ser afectadas por un trastorno de la tiroides? ¿Y que solo la mitad de las personas que sufren alguna disfunción tiroidea es consciente de su condición? Según la Asociación Española de Cáncer de Tiroides, las enfermedades tiroideas tienen una creciente incidencia y un alto desconocimiento por parte de la sociedad.

Con la Semana Internacional de la Tiroides, que se celebra estos días, se pretende concienciar a la sociedad de la importancia de conocer de primera mano los síntomas de estos trastornos, por su difícil detección, así como informar sobre cómo la tiroides puede afectar la salud de la mujer, a su felicidad, su carrera y su bienestar personal.

La tiroides es una glándula del sistema endocrino cuya función principal es sintetizar, almacenar y liberar hormonas tiroideas a la sangre. Estas hormonas son vitales porque intervienen en el desarrollo del sistema nervioso y en los procesos cognitivos, además de regular el metabolismo y el ritmo al que el cuerpo quema calorías. Su vital importancia radica en que influyen en casi todas las células del organismo y regulan las funciones de casi todos los órganos. Captura

 

Por todo ello, una posible disfunción de esta glándula puede estar detrás de depresiones, infertilidad, osteoporosis o problemas de desarrollo neuronal. Actualmente, un análisis es suficiente para determinar la concentración de hormonas tiroideas y TSH en sangre, pero es imprescindible conocer la sintomatología para acudir a un especialista y poder facilitar un diagnóstico precoz.

Los tres problemas de tiroides más comunes son el hipertiroidismo, el hipotiroidismo y los nódulos tiroideos. En el primero de ellos, la glándula tiroides produce más hormonas tiroideas de las que su cuerpo necesita, provocando síntomas como nerviosismo, irritabilidad, cambios de humor, fatiga, intolerancia al calor, problemas para dormir, movimientos intestinales frecuentes, pérdida de peso o bocio.

Por su parte, el hipotiroidismo, más común en mujeres mayores de 60 años de edad, es un trastorno que resulta de la insuficiente actividad hormonal necesaria para mantener las funciones metabólicas normales del organismo. En este caso, los síntomas pueden variar dependiendo del paciente, y pueden ir desde fatiga, aumento de peso, hinchazón de la cara, intolerancia al frío, dolor en las articulaciones y los músculos, hasta estreñimiento, piel seca, cabello fino y seco, disminución de la sudoración, periodos menstruales abundantes, depresión y disminución del ritmo cardiaco.

Por su parte, los nódulos tiroideos son crecimientos en la propia glándula que pueden afectar a su función o ser un cáncer de tiroides. Suelen ser asintomáticos, aunque dependiendo del paciente y el tipo de nódulo la sintomatología puede variar, desde un bocio visible, ronquera o cambio en la voz, dolor en el cuello, hasta problemas respiratorios o dificultad para ingerir alimento.

En este sentido, desde Merck queremos concienciar a la sociedad y animar a todos a que, ante cualquier sospecha o duda, acudan a su médico de cabecera para que se les examine con un simple análisis de sangre. En manos de un profesional de la salud, los trastornos de la tiroides pueden estar bien controlados.

 

Departamento de Comunicación de Merck

 

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