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La Reproducción Asistida camina hacia la personalización de los tratamientos de fertilidad

Inseminación artificial, fecundación in vitro, preservación de la fertilidad… cada vez son más las técnicas de reproducción asistida que se adaptan a cada paciente para conseguir el mayor porcentaje de éxito y en el menor tiempo posible. La continua evolución de la reproducción asistida hace que los tratamientos sean cada vez más accesibles para hombres y mujeres con problemas de fertilidad.

Según estudios epidemiológicos, la esterilidad afecta al 15 por ciento de la población occidental en edad reproductiva, es decir, una de cada seis parejas El aumento de la infertilidad es debido, principalmente, a motivos ambientales, estrés, alimentación y al retraso de la maternidad, y esto, a su vez, hace que cada vez más parejas, que buscan convertirse en padres, acudan a centros de reproducción asistida con el fin de someterse a un tratamiento de fertilidad que les permita cumplir su sueño.

Normalmente, cuando una pareja o una mujer se enfrentan a un tratamiento de fertilidad, esta acude a la clínica con muchos miedos y dudas, y es que lo primero que suelen pensar es que nunca conseguirán el embarazo. También pueden tener dudas sobre el tratamiento al que van a someterse, algo se desconoce hasta que el especialista estudia a la paciente. De ahí radica la gran importancia de analizar cada caso en detalle para asesorar a la interesada sobre el proceso que mejor se adapta a su perfil, y con ello lograr que aumenten las posibilidades de éxito.

Tras el diagnóstico de infertilidad, la pareja o futura madre soltera se someterán a varias pruebas para conseguir el tratamiento más personalizado posible. Para ello, es imprescindible realizar un estudio completo a la pareja y es recomendable hacerlo a la vez para evitar demoras innecesarias. Con ello, se estudiará el origen de la infertilidad y se encaminará a la pareja hacia el tratamiento más adecuado.

En este sentido, entre los tratamientos más frecuentes destacan la inseminación artificial conyugal (IAC), la inseminación artificial con semen de donante (IAD), la fecundación in vitro (FIV) y la microinyección intracitoplasmática (ICSI). Es aconsejable interpretar esta clasificación con cierta cautela, ya que que cada pareja y cada paciente son diferentes. El diagnóstico adecuado, junto con la experiencia del profesional, serán imprescindibles para acceder al mejor tratamiento.

A nivel estatal, un foro que destaca por debatir estos y otros aspectos relacionados con la fertilidad y la reproducción asistida es el Congreso Nacional que anualmente organiza la Sociedad Española de Fertilidad. Este año celebra su 32º edición los días 16, 17 y 18 de mayo en Madrid y podrás seguir la conversación al respecto a través del hashtag #SEF2018.

 

Departamento de Comunicación de Merck

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