photo-1526927071144-dbe4c41835e4

Las fases, síntomas y consecuencias del trastorno bipolar

El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave caracterizada por la inestabilidad emocional de las personas que la sufren. En ocasiones, estas pueden pasar por un momento muy feliz y enérgico, denominado ‘fase o episodio maniaco’, y en otras estar afectadas por una fuerte tristeza y apatía, durante la llamada ‘fase depresiva’.

Ambas fases presentan una sintomatología propia. Como decíamos, en la fase maniaca el afectado se ve inmerso en un torrente de euforia, energía y creatividad. Esta exaltación y agitación puede fomentar sentimientos de invencibilidad y delirios de grandeza, lo que en última instancia puede provocar que el afectado llegue a tomar decisiones poco meditadas y arriesgadas.

Por su parte, la fase depresiva conlleva una fuerte recaída para la persona provocada por la tristeza, la pérdida de interés o los problemas de concentración.

Esto hace que, entre otros, el afectado duerma demasiado o muy poco, que sus hábitos alimenticios se alteren, se vuelva olvidadizo o tenga pensamientos de suicidio recurrentes.

Aunque todas las personas pasamos por altibajos, los cambios en el estado de ánimo provocados por los trastornos bipolares son de naturaleza extrema y vienen acompañados de toda una serie de consecuencias: además de los cambios abruptos del estado de ánimo, encontramos problemas del sueño, merma de la fuerza y la energía física del afectado e, incluso, incapacidad para pensar con claridad. Estos síntomas son de tal magnitud que pueden llegar a afectar a la vida social y laboral del paciente, resintiendo sus relaciones afectivas y poniendo en peligro su ocupación profesional. En casos extremos puede incluso llevar a que el afectado se autolesione o intente suicidarse.

Lo más habitual es que los síntomas del trastorno bipolar comiencen a aparecer al final de la adolescencia o en la adultez temprana, aunque también es posible que aparezcan en niños y adultos, ya que se trata de una enfermedad que está presente durante toda la vida. Según la OMS, más de 60 millones de personas en todo el mundo sufren este trastorno y es ya la sexta causa de discapacidad mundial.

La medicina aún no es capaz de hallar la causa directa del trastorno bipolar, pero sí se han identificado ciertos factores que favorecen el desarrollo de la enfermedad. Uno de ellos es el hereditario, ya que se ha observado que la bipolaridad puede aparecer en miembros de una misma familia. Otro factor es el físico, cuyo origen se puede encontrar en una posible alteración de las funciones cerebrales de la persona.

En conclusión, el trastorno bipolar es una enfermedad con muchas facetas y dimensiones que acompaña a la persona a lo largo de toda su vida. A pesar de esto, es tratable, y muchas de las personas que la padecen tienen vidas plenas y satisfactorias al recibir el tratamiento adecuado.

 

Departamento de Comunicación de Merck

Comparte esta entrada