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Los beneficios físicos y emocionales del running

No es ningún secreto que tener buena salud es crucial para nuestro bienestar físico y emocional. Para ello es básico llevar un estilo de vida saludable, lo que incluye una alimentación adecuada y evitar malos hábitos como el tabaquismo. Otro aspecto fundamental es el deporte, que nos permite huir del sedentarismo y eludir sus problemas asociados.

Sin embargo, aunque sabemos que hacer deporte es importante, muchas veces surge la excusa de la falta de tiempo o de medios para ponernos a ello. Precisamente por esto el running es una modalidad perfecta para empezar a hacer ejercicio y mantenernos en forma, al ser muy accesible y aportar grandes beneficios a quien lo practica.  

Correr nos ayuda a reducir el riesgo de contraer enfermedades, ya que este hábito es capaz de disminuir la posibilidad de padecer hipertensión, colesterol, diabetes tipo II u obesidad. Y es que no hay mejor barrera contra estas dolencias que evitar el sedentarismo.

Esta actividad es muy completa para perder peso y reducir la obesidad. Supone un esfuerzo aeróbico directo capaz de aumentar el gasto calórico de nuestro día a día, lo que se traduce en una forma eficaz de mantenernos en nuestro peso, sobre todo si lo combinamos con una buena alimentación.

También mejora la capacidad cardiorrespiratoria y aumenta la resistencia física. El cuerpo se adapta de forma progresiva al esfuerzo de la carrera y, poco a poco, podemos aguantar más y disfrutar de un mejor fondo físico.

De igual modo, este entrenamiento fortalece los huesos e influye de forma positiva en la masa muscular, ya que regenera nuestros músculos y evita la osteoporosis. Y es que se trata de una actividad muy completa que tonifica las piernas, el abdomen, la espalda o incluso los brazos.

A su vez, correr nos ayuda a descansar mejor y regular nuestro sueño, ya que ser activo físicamente y disfrutar del ejercicio favorece que conciliemos el sueño mucho mejor a la hora de irnos a la cama.

Pero estos beneficios no se notan sólo en el plano físico; el running también da grandes frutos a nivel emocional y psicológico. En primer lugar, la mejora que supone para nuestra salud y aspecto repercute en una mejor autoestima. Además, el aporte de energía proporciona una mayor confianza en uno mismo y supone un gran antídoto contra la ansiedad y el estrés, al aplacar las tensiones y segregar endorfinas.

En definitiva, correr con regularidad supone una mejora directa para el cuerpo y un gran impulso para nuestro optimismo. De modo que no lo dudes, átate las zapatillas y sal a correr para disfrutar de todos estos grandes beneficios para tu salud.

Departamento de comunicación de Merck

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