el ejercicio despué s del colegio, aliado para la concentración

SOS: nuestros niños son obesos

  • El estudio consistirá en la realización de encuestas individuales que permitan conocer con exactitud el tipo de alimentos y las cantidades que consumen los más pequeños.
  • El exceso de peso puede suponer problemas físicos en los niños y también sociológicos.

 

España es uno de los países con más altos índices de obesidad infantil. Según las últimas cifras de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), en nuestro país el 25,3% de los niños de entre 3 y 5 años sufre obesidad o sobrepeso. Esto quiere decir, que actualmente hay tres veces más niños obesos que hace sólo 15 años.

¿ No hay que olvidar, que nosotros comíamos en casa, y nuestros hijos han empezado a comer en el colegio o con las personas que les cuidan, dado que los padres trabajan fuera de casa todo el día. Quizá el hecho de modificar hábitos o comer sin la compañía paterna o materna en los primeros años de vida, influya en que los niños coman cada vez menos fruta, verdura y legumbres y más “chuches”, bollería y comida rápida.

 Para poner algo de remedio a esta situación, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad desarrollará en los próximos meses la primera Encuesta Nacional de Alimentación en la población Infantil y Adolescente (ENALIA). Este estudio consistirá en la realización de encuestas individuales que permitan conocer con exactitud el tipo de alimentos y las cantidades que consumen los más pequeños. En breve se procederá al reclutamiento de los participantes para comenzar la fase de entrevistas que durará todo un año, pero no conoceremos los resultados de este estudio hasta el segundo semestre del año 2014.

Lo que sí sabemos a día de hoy es que los peligros de la obesidad en un niño son muchos. En primer lugar, el exceso de peso puede suponer al pequeño problemas físicos (diabetes tipo II, hipertensión, triglicéridos, colesterol, trastornos hepáticos,…) y sociológicos (baja autoestima, estigma social,…). Si bien los padres deben dar el primer paso desde pequeños, son muchas las ayudas que se pueden recibir desde diferentes instituciones para promover una buena educación en cuanto a una dieta saludable y la necesidad de mantenerse activos. Con todo ello finalmente se conseguirá un cambio cultural que suponga aprender a comer mejor y a moverse más, y reduciendo la ingesta de calorías de forma permanente.

 

Arantxa Pérez
Departamento de Comunicación de Merck

Comparte esta entrada