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Ideas para la reforma sanitaria: nuestra visión

  • Para asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario debemos ser conscientes de que todas las ramas que lo conforman dependen de un único tronco.
  • La industria farmacéutica cuenta con un valor añadido, que es la prevención, fruto de la incesante investigación y, por ende, el diagnóstico precoz.

El Sistema Sanitario está constituido por una amplia variedad de profesionales: médicos, enfermeros, gestores, sociedades científicas, farmacéuticos, centros de investigación, cuidadores… Y, en el escalón más alto, el paciente, para el que todos trabajamos. Nuestra meta: su bienestar y su salud.

Por lo tanto, todos y cada uno de nosotros formamos parte de un sistema complejo pero con un objetivo común: mejorar la salud de la población. Todos trabajamos, o debemos aspirar a trabajar, de un modo coordinado haciendo que los objetivos individuales se aúnen para alcanzar un único fin.

Es lícito pensar que cada rama de este inmenso árbol tenga un objetivo individual, pero para asegurar la sostenibilidad de nuestro sistema debemos ser conscientes que todas esas ramas dependen de un único tronco. Coordinar nuestros esfuerzos y trabajar en una línea única ahorrará esfuerzos y recursos al tiempo que beneficia claramente al paciente.

En lo que a la industria farmaceútica se refiere, ha llegado la hora de asumir nuestro nuevo rol. Somos mucho más que proveedores de medicamentos. A pesar de lo importante de la investigación, desarrollo y producción de medicamentos, queremos hacer ver que nuestro conocimiento de las distintas enfermedades (fruto de la incesante investigación) puede llevarnos a un valor añadido y, a veces olvidado: la prevención. Y, por ende, al diagnóstico precoz.

Prevenir y tratar de modo temprano la patología hará que el paciente vea su objetivo individual cumplido, el tratamiento con éxito de su enfermedad. Ello creará afinidad por su parte y evitaremos una de las grandes complicaciones: la falta de adherencia.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, se estima que un 40% de pacientes crónicos presenta esta falta de adherencia al tratamiento. Aunque la cifra refleja la situación de los pacientes crónicos, debemos tener en cuenta que el abandono del tratamiento es común a todo tipo de pacientes.

Gracias a las nuevas herramientas de farmacovigilancia y a las herramientas de e-Salud los profesionales podemos estudiar mejor la evolución del paciente. El médico puede saber si un medicamento no funciona, si la falta de mejora ocurre por el abandono del tratamiento o bien por otras causas. Un completo análisis lleva a una solución eficiente.

Desde Merck apostamos por estos dispositivos de estudio y vigilancia. Hasta ahora había muchos datos enmascarados pues no existían instrumentos para controlarlo. ¿Cómo saber si la falta de éxito en un tratamiento era consecuencia directa del medicamento? Ahora hemos añadido la variable de la falta de adherencia, y todo ello contribuye a cerrar el círculo. El médico dispone de las herramientas adecuadas de control y, gracias a ello, puede mejorar el seguimiento y el tratamiento al paciente.

Queda claro, pues, que las compañías innovadoras no nos limitamos a ser un mero proveedor de medicamentos. Nuestro papel como socio del sector contribuye a un mayor trabajo conjunto lo que, seguro, nos conducirá a encontrar más puntos de encuentro. De nuevo, con el foco puesto en el paciente.

 

Ana Céspedes
Directora Corporativa de Merck en España
@CespedesAna

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