semana de concienciación en cáncer de cabeza y cuello

Prehabilitación, la primera terapia del paciente con cáncer

  • En el paciente con cáncer, la prehablitación consta de una valoración física y psicológica, justo después del diagnóstico, para valorar el estado de base del que se parte, identificar alteraciones existentes y recomendar un plan personalizado para reducir el riesgo o la probabilidad de posibles secuelas.
  • Normalmente, las intervenciones van encaminadas a un acondicionamiento aeróbico para mejorar su estado de fuerza general y resistencia.

 

En el número de agosto de la revista American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation, las doctoras Julie Silver y Jennifer Baima, de la Facultad de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, han revisado por primera vez la evidencia disponible al respecto y concluyen que las intervenciones que se ofrecen al paciente con cáncer desde su diagnóstico hasta que se inicia la terapia reducen las morbilidades asociadas, aumentan las opciones terapéuticas y mejoran su salud física y mental.

Este hallazgo abre una ventana de oportunidad para mejorar la atención del paciente oncológico. La mejora terapéutica que suponen los nuevos fármacos –más específicos y menos tóxicos- puede multiplicarse si el paciente se prepara física y mentalmente para lo que le viene por delante. Los beneficios incluyen reducir el riesgo de reingreso hospitalario y la reducción de los gastos sanitarios.

¿En qué consiste exactamente la prehabilitación? En el paciente con cáncer consta de una valoración física y psicológica, justo después del diagnóstico, para valorar el estado de base del que se parte, identificar alteraciones existentes y recomendar un plan personalizado para reducir el riesgo o la gravedad de posibles secuelas.

Normalmente, las intervenciones van encaminadas a un acondicionamiento aeróbico para mejorar su estado de fuerza general y resistencia. Pero estudios más recientes están identificando acciones específicamente importantes para algunos tipos de cáncer. Así, se ha demostrado la utilidad de ejercicios para trabajar la deglución antes de la cirugía de cáncer de cabeza y cuello, el abandono del hábito tabáquico para mejorar la función pulmonar antes de una cirugía de pulmón o la de los ejercicios de suelo pélvico para reducir la incontinencia urinaria en cáncer de próstata.

Aunque los pacientes pueden sentir que retrasar el inicio del tratamiento pone en riesgo su vida, análisis como el de las doctoras Silver y Baima demuestran que este tiempo de días o semanas es una ventana de oportunidad para preparar física y psicológicamente a los pacientes y se convierte en un buen aliado de los avances en investigación y tratamiento.

 

Clara Castaño

Responsable de Comunicación en Merck

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