canstockphoto18526285

Preservar la fertilidad es posible en los pacientes jóvenes que han tenido cáncer

  • Un estudio afirma que los agentes aquilantes que se emplean en la quimioterapia de los tumores infantiles afectan a la fertilidad, ya que dañan la calidad del esperma.
  • Teniendo en cuenta estos resultados, se recomienda incluir entre las medidas para preservar la fertilidad de los niños y adolescentes que se tienen que someter a quimioterapia el control de la dosis y ajustarlas lo máximo posible teniendo como medida la registrada en el estudio.

 

Uno de los problemas que plantea la quimioterapia en niños y adolescentes con cáncer es que la calidad de su esperma se puede ver alterada o dañada. Un estudio que se publica en Lancet Oncology ha determinado que una dosis muy ajustada de quimioterapia permite tener una producción normal de esperma, lo que supone una gran esperanza para preservar su fertilidad en la edad adulta.

El equipo de Daniel Green, del Hospital Infantil St. Jude, en Memphis, ha estudiado cómo los agentes aquilantes que se emplean en la quimioterapia de los tumores infantiles afectan a la fertilidad, ya que dañan la calidad del esperma. Así, analizaron a 214 adultos que se sometieron en la infancia o en la adolescencia a un tratamiento oncológico que incluía estos agentes, pero que no recibieron radioterapia. Este es un punto importante porque se sabe que la radioterapia tiene un claro efecto negativo en la fertilidad.

Tras revisar los datos de esos pacientes, se constató que el 47,6 por ciento tenía concentraciones de espermatozoides normales de al menos 15 millones por mililitro; el 27,6 por ciento tenía un recuento bajo de espermatozoides y el 24,8 por ciento no produjo ningún espermatozoide. En el estudio se recuerda que en la población general menos del 3 por ciento de los hombres no producen esperma.

Para ver el impacto que habían tenido los agentes aquilantes, los investigadores diseñaron una fórmula para calcular la exposición acumulativa y vieron que cuando se empleó una dosis de 4g por m2 de superficie corporal o menos no se constataron alteraciones en la calidad del semen.

Teniendo en cuenta estos resultados, Green recomienda incluir entre las medidas para preservar la fertilidad de los niños y adolescentes que se tienen que someter a quimioterapia el control de las dosis y ajustarlas lo máximo posible teniendo como medida la registrada en su trabajo. Todo lo que se pueda hacer parar mantener la fertilidad en estos pacientes es necesario para que puedan tener una buena calidad de vida.

De hecho, éste es uno de los objetivos de los tratamientos oncológicos, ya que el control de la enfermedad ha hecho que el grupo de largos supervivientes sea cada vez mayor. Por eso, hay varias líneas de trabajo que se centran en la identificación de factores que intervienen en la pérdida de la fertilidad en pacientes oncológicos, donde la genética también tiene su papel. Los trabajos como el de Green ayudarán a que los niños o adolescentes que han tenido un cáncer en su infancia no sufran sus secuelas cuando lleguen a la edad adulta.

 

Alba Ruiz

Departamento de Comunicación de Merck

Comparte esta entrada