MOSQUITO

Remedios para las picaduras de insectos durante el verano

Del verano nos gusta casi todo, excepto raras excepciones como las picaduras de insectos. Estos nos pican cuando dormimos, vamos a la playa o al bosque, o, sencillamente, cuando viajamos a destinos más húmedos. En lugares más tropicales, pueden transmitirnos enfermedades graves como la malaria, el dengue o el chikungunya. Las picaduras de insectos no son una broma y debemos tomar medidas para evitar sustos mayores.

Desde Merck os recomendamos que evitéis zonas de agua estancada, que son donde más bichos podemos encontrar. De entre ellos, el más molesto es quizás el mosquito, cuyas picaduras nos irritan la piel durante días. En estos casos, además de las mosquiteras en vuestras ventanas, los repelentes cutáneos pueden ser vuestro mejor aliado. Podéis comprarlos en aerosol o en pulsera y encontrar diferentes tipos según edades o en función de los insectos que busquéis repeler. Por ejemplo, hay algunos que nos protegen exclusivamente del mosquito, y otros que también nos guardan de moscas, tábanos, garrapatas, chiches, e, incluso, del zika.

Precisamente, el zika es una de las enfermedades que puede transmitir el ‘mosquito tigre’, que está en nuestro país al menos desde 2004 –especialmente en la cuenca mediterránea– y que se caracteriza por sus manchas blancas en el abdomen y rayas del mismo color en las patas posteriores. Este insecto representa una amenaza para la salud de pequeños y mayores y los especialistas recomiendan que, durante las épocas estivales, evitemos usar ropa de colores llamativos o colonias y perfumes fuertes, que pueden atraerlos. Tampoco debemos olvidar que hay algunos destinos turísticos determinados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) –zonas en Asia, África y Sudamérica– en las que estaremos obligados a vacunarnos para evitar contraer enfermedades locales que la fauna autóctona puede transmitirnos.

Otros bichos que pueden fastidiarnos las vacaciones son las pulgas y las abejas o avispas. Las primeras habitan en entornos cerrados, como apartamentos en ciudades de playa que solo se habitan durante los meses de verano, y normalmente se encuentran en sofás, alfombras, colchas, etc. Sus molestas picaduras, que tienen forma de granitos con un punto en el centro, no deben confundirse con las de otros insectos y, aunque pueden evitarse con repelentes, lo más conveniente es limpiar a fondo los entornos cerrados cuando los vayamos a habitar.

Para acabar queremos hablar de las picaduras de las medusas. Dependiendo de la especie, su veneno puede llegar a ser mortal, aunque la mayoría se limita a causar dolor, enrojecimiento, sangrado o somnolencia. Son particularmente peligrosas en niños y en personas que han sido previamente atacadas por medusas y desarrollado alergias. En este caso, no existen repelentes, así que lo más acertado es mantenerse alejado del agua cuando se nos avisa de su presencia.

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