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Robots moleculares para desarrollar fármacos sin efectos no deseados

  • El robot molecular permite identificar múltiples receptores en la superficie celular y etiquetar las subpoblaciones más específicas de las células.
  • Está claro que cada vez nos encontramos más cerca de eliminar los efectos adversos de los fármacos y muchos pacientes, sobre todo los que siguen un tratamiento para un cáncer, pueden recibir terapias mucho más específicas y con menos problemas de efectos no deseados.

 

Identificar los efectos secundarios de los fármacos antes de que se produzcan puede ser una realidad gracias a los nuevos robots moleculares que ha diseñado un grupo colaborativo entre el Hospital de Cirugía Especial y la Universidad de Columbia, en Nueva York. Actúan de una forma sencilla: identifican y clasifican los receptores de superficie celular que producen una determinada enfermedad. Una vez localizados, es ahí donde se dirigen específicamente los fármacos y no afectan a los receptores de las células sanas, con lo que se evitan los efectos no deseados.

Todas las células tienen muchos receptores en su superficie celular. Cuando los anticuerpos o fármacos se unen a un receptor, se activa una célula para realizar una determinada función o comportarse de una forma específica. Los medicamentos suelen dirigirse a las células que causan las enfermedades mediante la unión a un receptor. Pero hay veces que las células que producen enfermedades no tienen receptores únicos y por lo tanto los medicamentos también se unen a las células sanas y es cuando se producen efectos secundarios o fuera de objetivo.

Así, el robot molecular, cuyo funcionamiento se describe en Nature Nanotechnology, permite identificar múltiples receptores en la superficie celular y etiquetar las subpoblaciones más específicas de las células. Estos robots moleculares están compuestos por una mezcla de anticuerpos y oligonucleótidos, secuencia corta de ADN, que puede fabricarse en el laboratorio con secuencias específicas.

Los investigadores han comprobado que funciona en muestras de sangre humana, ahora falta por conocer cuáles serán los resultados en ratones y en ensayos clínicos. Las aplicaciones clínicas de estos nuevos robots se centran en marcar las células enfermas que se quieren eliminar o en seleccionar las sanas que no necesitan tratamiento.

Está claro que cada vez nos encontramos más cerca de eliminar los efectos adversos de los fármacos y muchos pacientes, sobre todo los que siguen un tratamiento para un cáncer, pueden recibir terapias mucho más específicas y con menos problemas de efectos no deseados.

 

Rosa Yagüe
Directora de Comunicación de Merck

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