inmunooncología

El sistema inmune, la defensa natural del cuerpo

  • La mayor parte de nuestro sistema inmune se encuentra en los intestinos. En ellos se genera alrededor del 70 por ciento.
  • Existen enfermedades directamente relacionadas con el sistema inmunológico, como son las autoinmunes, donde el “ejército interno” se altera y termina atacando a tejidos normales, produciendo inflamación y daño.

 

Seguro que todos hemos oído o dicho alguna vez “Tiene una salud de hierro”, pero ¿nos hemos preguntado por qué unos somos más vulnerables que otros a padecer enfermedades? ¿Será la herencia? Pues no. La clave está en nuestro sistema inmunológico; la defensa natural del cuerpo, tal y como se explica en The Explorer Magazine.

Día tras día, somos bombardeados por virus, bacterias y gérmenes que están en el aire, en nuestra piel o en los alimentos. Muchos son los factores que pueden alterar nuestras defensas; unos no dependerán de nosotros, son factores internos (enfermedades autoinmunes, cambios estacionales…), pero existen otros externos sobre los que sí podemos actuar. Y es que en la vida cotidiana encontramos muchos enemigos de sistema inmunológico: una alimentación desequilibrada, el humo del tabaco, la cafeína, la contaminación ambiental, el estrés, el sedentarismo, el exceso de ejercicio físico provocan que nuestro organismo y sistema inmunológico se debilite, facilitando el contagio de infecciones (catarros, gripes, cistitis, etc.) y una mayor duración de las mismas.

¿Sabías que la mayor parte de nuestro sistema inmune se encuentra en los intestinos? En ellos se genera alrededor del 70%. Ocupa una superficie de unos 400 m2 y se comunica con el resto de sistemas inmunitarios del cuerpo. La inmunidad se configura a partir de un sofisticado engranaje donde otros órganos, como la médula ósea o el bazo, también tienen su función. En ellos tienen su origen los glóbulos rojos, los glóbulos blancos o los linfocitos T.

Hay síntomas que nos pueden hacer sospechar que tenemos las defensas bajas, como calenturas en los labios, estar más cansados de lo habitual, heridas que tardan en cicatrizar, dolores musculares sin haber practicado ejercicio o fragilidad del cabello.

 

Enfermedades autoinmunes

Como todo sistema del cuerpo también puede estar sometido a desequilibrios. Así existen enfermedades directamente relacionadas con el sistema inmunológico, como son las autoinmunes, dónde el “ejército interno” se altera y termina atacando a tejidos normales, produciendo inflamación y daño.

Hay muchos ejemplos de enfermedades autoinmunes, lupus,  artritis reumatoide, esclerosis múltiple o psoriasis, entre otras. Patologías que, sin ser mortales, pueden ser muy graves, discapacitantes y, por el momento, no tienen cura.

Aunque todavía se desconoce el origen de estas patologías, se sabe que hay un importante componente genético. En cuanto a factores ambientales, se baraja que el estrés o la alimentación.

No obstante, aunque hoy por hoy no se curen, no implica que los pacientes no deban tratarse, puesto que los nuevos tratamientos consiguen grandes resultados y el futuro es optimista.

 

Clara Simón
Departamento de Comunicación de Merck

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