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Tiroides: la enfermedad de los síntomas “silenciosos”

  • La falta de síntomas propios hace muy difícil el diagnóstico de las enfermedades tiroideas.
  • Los tratamientos contra los desórdenes de la glándula de la tiroides disminuyen los síntomas y permiten llevar una vida normal.

¿Sabes dónde se encuentra localizada la glándula tiroides, qué forma tiene y para qué sirve? Lo más probable es que no. Salvo que conozcas algún caso cercano o lo padezcas en primera persona. Pues bien, llegados a este punto queremos dar a conocer la importancia de esta pequeña glándula de nuestro cuerpo, para qué sirve y qué problemas puede acarrear en nuestra vida diaria.

La glándula tiroides tiene forma de mariposa y se encuentra en la base del cuello. No se suele apreciar, pero es fundamental para mantener un estado de salud óptimo, ya que se encarga de “controlar” los procesos metabólicos del cuerpo. Así, síntomas como la fatiga, las alteraciones en el ritmo cardiaco y los cambios de peso dependen directamente de ella. Cuando el cuerpo “no va sobre ruedas”, la voz de alarma se activa mediante los siguientes síntomas: fatiga extrema, latidos cardiacos más rápidos o más lentos, piel seca, caída del cabello, trastornos menstruales y una larga lista de síntomas que, a priori, no son propios de un único tipo de patología.

Se estima que más de 300 millones de personas sufren problemas de tiroides y alrededor del 50 por ciento no son conscientes de ello. Por eso Merck promueve la concienciación de la sociedad sobre la importancia de diagnosticar y tratar esta enfermedad que afecta especialmente a las mujeres, en las cuales la incidencia es 10 veces mayor que en los hombres.

Los problemas de tiroides implican la producción anormal de hormonas tiroideas. El aumento de la actividad funcional de la glándula tiroides se conoce como hipertiroidismo, mientras que si la producción de hormonas tiroides se reduce nos encontramos ante lo que conocemos como hipotiroidismo, siendo más frecuente esto último.

En referencia a los síntomas “silenciosos”, debemos hacer mención a lo que se conoce como hipotiroidismo subclínico, que se define como “una hormona estimulante de la tiroides (TSH) por encima del límite de referencia en combinación con una T4 libre normal en un análisis de sangre”, según se afirma en la web Cuida tu tiroides.

Su detección se puede llevar a cabo a través de un análisis de sangre que mide el nivel de la TSH, y su tratamiento, una vez que se procede a la investigación del nivel de la hormona estimulante de la tiroides y se encuentra alguna anomalía, cuenta con unas altas tasas de éxito. De hecho, la mayoría de los pacientes consiguen llevar una vida totalmente normal gracias la medicación.

Y tú, ¿ya sabes algo más acerca de los síntomas que presentan las enfermedades tiroideas?

 

Departamento de Comunicación de Merck

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